2.- El método Achenbach con dos riendas

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El método Achenbach con dos riendas

Es un método de manejo con las riendas, desarrollado muchos años atrás por un conductor alemán que se llamaba Benno von Achenbach. Achenbach está reconocido como el padre del arte del manejo de coches alemán, y puso una gran cantidad de razonamiento en desarrollar el más sensible, eficiente y seguro método de manejo. El método Achenbach está minuciosamente detallado en El arte de Manejar de Max Pape.

Incluimos acá un resumen de las posiciones de mano más utilizadas generalmente y los aspectos más importantes del método Achenbach.

1. La Posición Básica  Las dos riendas se sostienen en la mano izquierda. La rienda izquierda corre entre el pulgar y el índice, mientras que la derecha se sostiene entre el medio y anular. Las riendas se sostienen firmemente cerrando el dedo medio, anular y meñique alrededor de ellas; el índice y pulgar comparativamente se mantienen relajados para evitar tensionar y cansar los músculos de la muñeca y antebrazo. Entre el dedo índice y el pulgar se puede colocar el látigo en cualquier momento.

Método Achenbach. Posición básica.

La posición básica se deberá utilizar enriendando en una sola mano (la izquierda), cuando haya que utilizar el látigo con la mano derecha, o en cualquier otra oportunidad en que la misma necesite ser liberada para otros propósitos.

Cuando se sostienen las riendas en una sola mano, se debe ser muy cuidadoso para que no se deslicen a través de los dedos. Si se sostienen muy flojas, se pueden soltar o ser arrancadas de pronto de las manos, por algún caballo enérgico que sacuda la cabeza.

Utilice su mano derecha para realizar ajustes, alargando o acortando una rienda o las dos, por detrás de los dedos de la mano izquierda.

2. La Posición de Adiestramiento  Esta es la preferida para el trabajo en pista, ya que le permite aplicar las ayudas de rienda y permite el cambio rápido de posición.

Coloque la mano derecha empuñando la rienda de modo semejante a la rienda de montar y sosténgala un poco adelante de la mano izquierda. Los tres dedos inferiores de la mano derecha están cerrados ajustadamente en la rienda derecha y el látigo, mientras el pulgar y el índice de la mano izquierda se mantienen relajados (como en la posición básica).

La rienda izquierda pasa a través de la mano izquierda como en la posición básica, pero ahora la rienda derecha pasa primero a través de la mano derecha y después a través de la izquierda, haciendo un puente corto de rienda entre las dos manos.

Método Achenbach. Posición de adiestramiento.

Cuanto largo de rienda derecha se necesitará desde la mano izquierda (y, por lo tanto, cuanto de puente entre las dos manos) dependerá del nivel de entrenamiento del caballo. Hablando en general, cuanto más sensible sea un caballo a las ayudas de rienda, menor será el espacio que necesitará (alrededor de 5 cm, es el mínimo). Un caballo nuevo puede necesitar a veces 30cm, porque el sostener las riendas apartadas a mayor distancia, parece darle cierto grado de estabilidad lateral, como en equitación.

Si se está manejando en una prueba de adiestramiento, puede ser puntualizado bajo si hay más de 7,5 a 10 cm entre las manos.

Cuando se necesita liberar la mano derecha para utilizar el látigo, coloque el puente de la rienda derecha de nuevo en su mano izquierda, volviendo de este modo a la posición básica. Mientras está realizando esto, se deben abrir los tres dedos extremos de la mano izquierda, empuñándose temporalmente la rienda izquierda entre el pulgar izquierdo y el índice, para evitar que se deslicen.

Las grandes ventajas de esta posición son:

. Siempre se sabe lo larga que cada rienda está en relación con la otra.

. No se cambia el largo de la rienda izquierda cuando se toma la rienda derecha por fuera de la mano izquierda, o la retorna a la mano izquierda.

. Cambiar el manejo de dos manos a una es muy rápido y simple, ya que la rienda derecha estará siempre también en la mano izquierda.

Además el puente de rienda entre las manos del conductor refleja a la posición de la embocadura colocada en la boca del caballo. De este modo siempre se sabe cuanta rienda se está cediendo o tomando y ayuda a emparejar o a estabilizar una mano con la otra.

Una desventaja a la posición de adiestramiento es que tiene que ir temporalmente a la posición siguiente, para cambiar el largo de rienda.

3. La posición común con dos manos  Empiece con la mano izquierda en la posición básica. Trayendo la mano derecha desde arriba, empuñe la rienda derecha con los dedos medio, anular y meñique de la mano derecha, y tome a la rienda izquierda entre el pulgar y el índice de la misma mano. El látigo es sostenido entre el pulgar y el índice también de la mano derecha. Las dos riendas están ahora en las dos manos. De este modo se consigue mucha seguridad y una sujeción muy firme si el caballo se pone fuerte.

Método Achenbach. Posición común con las dos manos.

Cualquier mano puede ser removida de las riendas si fuera necesario.

Se pueden alargar las riendas tirando de las dos riendas con la mano derecha, y después sacando la mano derecha de las riendas para volver a la posición básica, o recuperar la posición de adiestramiento.

Para acortar las riendas, la mano izquierda deja las riendas y las toma sosteniéndolas por adelante de la mano derecha, y después la mano derecha vuelve a la posición de adiestramiento, deja las riendas completamente o se queda en la posición común de dos manos.

Un segundo método de acortar, es deslizar la mano derecha a mayor distancia hacia adelante sobre las riendas, y después acortar con la izquierda.

Sosteniendo las riendas con la mano derecha, para liberar a la mano izquierda para otra tarea.

Acortando las riendas.

Acortando desde adelante temporalmente las riendas.

Un simulador fácil de construir para practicar las diferentes posiciones de rienda del método Achenbach. La pieza chica de madera se asemeja a la embocadura en la boca del caballo, y se puede ver claramente como esto se mantiene a nivel cuando cambia las posiciones de rienda. Se podrá observar fácilmente como afectan sus movimientos a la boca del caballo y cuan efectivas son las ayudas de rienda propuestas.

Otra ventaja de este método de manejo es que el látigo no se puede sostener en ninguna posición, excepto en la correcta, la cual es un poco hacia la izquierda adelante y arriba. Es virtualmente imposible pegarle al caballo accidentalmente cuando se está usando este método.

Por supuesto todo esto le llevará bastante práctica. Pruebe de atar las riendas a un poste mientras practica el movimiento de manos, riendas y látigo de una posición a otra. El objetivo es llegar a ser tan hábil en esto que no sea necesario pensar en manipular torpemente las riendas cuando se está manejando. Con la práctica estará en condiciones de cambiar posiciones de mano, ajustar el largo de riendas y hacer correcciones sin ningún titubeo.

El asiento en el pescante

Para manejar las riendas correctamente, es muy importante sentarse correctamente en el pescante. Esto parece de poca importancia, después de todo, el peso no puede influenciar al caballo, pero es vital.

Siéntese del lado derecho del coche con su cuerpo derecho. Si usted monta, piense en una posición alta, correcta y equilibrada. Sus hombros deben estar cómodamente hacia atrás, no empujados hacia arriba, con los brazos colgando a los costados del cuerpo, justo un poco por delante de la vertical.

Lleve sus manos relajadamente, no levantadas artificialmente o forzadas hacia abajo. No quiebre las muñecas afuera, adentro o abajo. Sus codos deben estar flexionados aproximadamente en un ángulo recto; no los apriete hacia adentro y no los saque hacia los costados.

Como en equitación, cualquier tensión en su torso y brazos será transferido a las riendas y por las riendas a la boca del caballo bloqueando el flujo de energía hacia adelante. A través de las riendas, su caballo puede sentir como está sentado. No se siente en una postura floja o desgarbada. No deje que el nerviosismo se convierta en tensión. Preste atención a su propia posición y equilibrio si desea que el caballo le preste atención a su trabajo.

Deberá sentirse alto, con sus músculos abdominales sosteniendo su vertical y su pecho ancho y abierto. Sienta como si el poder y la energía estuvieran fluyendo desde su cuerpo. Si esto suena extraño, pruebe este ejercicio: Primero, pídale a su caballo que mueva hacia adelante en un trote mientras usted se concentra en una posición correcta, con el pecho abierto y el abdomen levantado. Después (sin tratar de cambiar la posición de las riendas o darle cualquier comando verbal) mire lo que pasa si usted se desploma, cediendo su pecho y hombros hacia adentro y relajando sus músculos abdominales. Muchos caballos alargarán su zancada mucho más pronto cuando usted abra hacia arriba el pecho y levante el abdomen, y acortarán la zancada o desacelerarán, cuando usted se afloje o cierre el cuerpo.

Sentarse y manejar las riendas y el látigo correctamente son vitales si se espera lograr un buen caballo de manejo. El caballo será solamente tan bueno como su entrenador. ¡Y siempre hay tiempo para mejorar!

Bibliografía

Driven Dressage – A Logical Approach Through Dressage Training – Heike bean & Sarah Blanchard.

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